El Traslado de la Virgen del Carmen marca el arranque de los días grandes de las Fiestas Patronales de Rute

  • El sofocante calor de los días finales de julio no fue obstáculo para que la gente saliera en masa a la calle a ver a la Patrona en procesión

  • Este año ha traído la novedad de la interpretación del himno de la Virgen de forma conjunta por la Banda Municipal y la Agrupación Musical Santo Ángel Custodio

Uno de los momentos que más público congregó fue la interpretación de la coral al paso de la Patrona por el Ayuntamiento
Uno de los momentos que más público congregó fue la interpretación de la coral al paso de la Patrona por el Ayuntamiento

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De nuevo, el Traslado de la Virgen del Carmen ha marcado un punto de inflexión en las Fiestas Patronales de Rute. Por un lado, pone colofón a los actos de julio, ya que siempre se celebra en el último domingo del mes. Y a su vez, significa la antesala a los días grandes que han de venir en agosto. En esta ocasión, el calendario ha querido que el último domingo de julio sea justo el día 31. Para crear ambiente y anunciar este traslado, a las doce del mediodía hubo repique de campanas y disparo de cohetes. Tal y como había amanecido, nublado y con una ligera brisa, parecía que habría una tregua del sofocante calor que se había sufrido a lo largo de toda la semana. Pero, conforme avanzaba la jornada, el ambiente se fue caldeando. No fue, en ningún caso, obstáculo para que la multitud se agolpara en las inmediaciones del santuario de la Patrona. Al calor meteorológico se sumó el humano, con una calle Toledo llena de público hacia las nueve, cuando ya la tarde comenzaba a caer.

A esa hora asomaba la Virgen a las puertas de su ermita para comenzar un recorrido corto pero intenso, como lo define el presidente de la archicofradía, Leopoldo Jiménez. En efecto, son muchos los momentos de esta tarde-noche que quedan en la retina. Nada más salir, se asistió a la bajada por la zona de “Los Barrancos”, con esa luz tan especial que depara en estas fechas la puesta de sol en Rute. Ni siquiera las nubes que aún quedaban mitigaron ese tono anaranjado de los crepúsculos veraniegos. Es asimismo un pasaje de contraste, donde en apenas unos metros se pasa del aire alegre del pasodoble “Reina y señora” al tono más solemne cuando sube de vuelta, con la marcha “Reina entre olivares”. A continuación, el cortejo enfiló la calle Toledo en dirección al Ayuntamiento.

A partir de ahí, y durante el resto del trayecto, se contó con el acompañamiento de las dos formaciones musicales de Rute, la Agrupación Santo Ángel Custodio para abrir y la entrañable Banda Municipal, para cerrar. Como es habitual, ante las puertas del Consistorio se hizo entrega a la archicofradía de un ramo de flores para la Patrona. Y justo enfrente, la coral polifónica Bel Canto de Rute interpretó los himnos de la Virgen. En apenas unos años, este momento se han convertido en un clásico del Traslado. Otro tanto ocurre con los reposteros, las colgaduras y las banderitas que adornan el itinerario. Otras peanas, en este caso de obra, deparan un momento igualmente destacado. Son las de abajo de la calle Roldán. Leopoldo Jiménez asegura que quienes están asomados casi pueden tocar a la Virgen. Lo sabe bien, porque antes de ser presidente ha tenido durante mucho tiempo una vista privilegiada como costalero. A esa altura se pudo contemplar la segunda tanda de cohetes de la noche.

También le parece especialmente emotivo el final de la calle Portugueses, con los ancianos esperando en la puerta de la residencia Juan Crisóstomo Mangas. Fue ahí, justo antes de que la Patrona llegase a la parroquia de Santa Catalina, donde se asistió a una de las novedades de este año. La Agrupación Santo Ángel Custodio y la Banda Municipal interpretaron juntas el himno propio de la Virgen del Carmen de Rute. La idea se había gestado en el seno de la archicofradía. Después, facilitó la tarea el hecho de que Miguel Herrero, director de la banda, hiciera en su día la adaptación para la agrupación Santo Ángel Custodio. Con esos sones la Virgen entró en Santa Catalina. Permanecerá en el templo para la novena y el pregón, entre otros cultos. Hasta su siguiente salida en procesión, en la noche del 15 de agosto, quedan por delante muchos actos, los más entrañables. Rute se engalana para sus Fiestas Patronales.

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