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Mayores y jóvenes han participado en un encuentro que refuerza los vínculos entre generaciones y abre la puerta a futuras iniciativas
Las personas mayores de Residencial María Luisa y los jóvenes de la cantera de Club Bádminton Rute han compartido una jornada de convivencia intergeneracional. La actividad ha tenido lugar en este complejo y ha servido para estrechar lazos y acercar el deporte a la tercera edad. Tras el sorteo de emparejamientos, se han disputado partidillos de dobles con un mayor y un menor a cada lado de la red. Algunos se han jugado con globos, más manejables que el imprevisible volante. Además, los pequeños tenían lastreras para reducir la movilidad e igualar los choques. La participación de los mayores era voluntaria. Casi ninguno conocía el bádminton. No obstante, quienes se han sumado lo han hecho con entusiasmo.
Aparte de la faceta deportiva y de convivencia, el encuentro ha reforzado la colaboración en forma de patrocinio entre el centro y el club. Según el gerente de Residencial María Luisa, Yael Haro, el objetivo pasa por “abrir el centro” a la sociedad ruteña. En su opinión, una residencia debe ser un “elemento” más del pueblo y mantener sus puertas abiertas a asociaciones y colectivos. De ahí su apuesta por un espacio “más transparente”, donde los vecinos puedan conocer de primera mano la realidad que viven sus residentes.
- El gerente de Residencial María Luisa defiende un centro abierto al pueblo, mientras que en el club apuestan por fomentar la empatía entre generaciones
La colaboración con el Club Bádminton Rute ha surgido a raíz de la propuesta de su presidente, Manuel Jesús Padilla, cuya madre reside en el centro. Aunque el residencial lleva poco tiempo y el esfuerzo económico del patrocinio suponía un reto, Haro considera que el proyecto tiene sentido si beneficia a ambas partes. Así, los mayores reciben el afecto y la atención de los jóvenes. A cambio, podrán asistir a competiciones o participar en futuras actividades del club.
La idea es demostrar que la residencia representa “un apoyo más” para mantener la calidad de vida. De hecho, confía en que esta experiencia sea “sólo la chispa” de nuevas colaboraciones con otros colectivos de Rute. A su juicio, el contacto entre generaciones favorece “la empatía”. También ayuda a que los jóvenes comprendan mejor la realidad de las personas mayores. Haro ha recordado que estos mayores participan en numerosas iniciativas del municipio. La intención es integrarse plenamente en la vida social del pueblo.
Por su parte, Juande Pérez, uno de los entrenadores del club, ha precisado que la iniciativa nació desde el ámbito deportivo, pero ha adquirido una dimensión mucho más amplia. Los jóvenes han mostrado curiosidad y la convivencia se ha desarrollado de forma “muy natural”. Pérez ha comparado el espíritu de la experiencia con la película de “Benjamin Button”, al entender que los mayores rejuvenecen con el contacto de los jóvenes y éstos aprenden a mirar a la tercera edad con otros ojos. Para concluir, el técnico ha adelantado que ambas entidades ya trabajan en nuevas propuestas para dar continuidad a esta colaboración.







