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La exposición “Arde el día” es el colofón a los actos conmemorativos del 125 aniversario del nacimiento de Rafael Botí y están organizados por la fundación que lleva su nombre

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El Centro de Arte Rafael Botí abrió sus puertas el pasado día 18 de diciembre para acoger la exposición “Arde el día. Paisaje y pintura desde Rafael Botí hasta la actualidad”. La muestra permanecerá abierta al público hasta el día 1 de marzo y supone el broche de oro a los actos conmemorativos del 125 aniversario del nacimiento del insigne pintor Rafael Botí y coinciden, además, con el décimo aniversario del propio centro de arte. El acto inaugural contó con el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, el diputado de Cultura, Gabriel Duque, y la gerente de la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí, Pilar Gracia.
- La muestra estará abierta hasta el 1 de marzo en el Centro de Arte Rafael Botí
La muestra reúne las obras de setenta artistas cordobeses que han definido la evolución del paisaje en la provincia desde el segundo tercio del siglo XX hasta hoy. El itinerario expositivo traza una línea continua desde la obra de Botí hasta la creación contemporánea, reuniendo a artistas imprescindibles como Ginés Liébana, Miguel del Moral, Rodríguez Luna, Tomás Egea, Marcial Gómez, Francisco Zueras, López Obrero, Lola Valera, José Duarte, Aguilera Amate, Mariano Aguayo, Rufino Martos y el maestro Antonio Povedano.
Entre la nómina de artistas seleccionados se encuentra el ruteño Kisco Aroca, cuya obra se integra en el discurso de la exposición para aportar una visión renovada y actual del género. Su participación se enmarca en un recorrido que no solo rinde homenaje a los maestros históricos, sino que abre una ventana a los lenguajes pictóricos de las generaciones que están marcando el presente del arte cordobés. Dentro de este marco de respaldo institucional, la figura de Kisco Aroca emerge como uno de los nombres para comprender la vitalidad actual del arte en la provincia.
La participación del artista ruteño no es solo una muestra de talento individual, sino un ejemplo del éxito de las políticas culturales que buscan dar visibilidad a las generaciones intermedias y jóvenes. Al incluir a artistas más jóvenes junto a maestros consagrados, la Diputación y la Fundación Botí subrayan la importancia de Córdoba no como un museo del pasado, sino como un territorio creativo vivo y en constante evolución.
La obra de Kisco Aroca encuentra un eco especial en la Sección 4, titulada “Paisajes del Interior”. Según reza el programa de la exposición, este apartado se aleja de la representación física de la naturaleza para centrarse en una “experiencia emocional“. Es aquí donde el paisaje se transforma en un reflejo de estados de ánimo y percepciones íntimas, un terreno que el artista domina a través de su personal uso del color y la materia.






