Más de un centenar de personas reciben en Rute al nuevo año con unas “campanadas piloto”

  • De modo informal en una conversación, surgió la idea de recuperar esta tradición en el Ayuntamiento, para mejorarla en futuras ediciones si tenía aceptación

El público se congregó en la calle Juan Carlos I a la altura del reloj del Ayuntamiento

Como en buena parte del país, Rute recibió al año nuevo con las tradicionales campanadas ante el reloj consistorial. Lo que en otros sitios es algo habitual, aquí ha sido novedoso, ya que esta costumbre ha estado perdida durante décadas. La idea de recuperarla se había pensado tan sólo unos días antes del fin de año, de modo informal, en la comida de Navidad del Ayuntamiento. Surgió en una conversación del concejal de Festejos, Manuel Luque, y el alcalde David Ruiz con dos empleados municipales, el locutor de Radio Rute y artista plástico, Kisco Aroca, y la técnica municipal de Turismo, María del Carmen Rodríguez. Ellos dos harían de presentadores y se encargarían de ir contando las doce campanadas para acompasarlas con las correspondientes uvas y dar la bienvenida a 2026.

Sin tiempo casi para preparar el evento y darle difusión, decidieron seguir adelante a modo de prueba. Los propios implicados lo denominaron “campanadas piloto”. Si, pese a la premura, funcionaba y gozaba de aceptación, se comprometían a perfeccionar la puesta en escena en futuras ediciones. Y para no tener la tentación de echarse atrás, el 30 de diciembre se lanzó en redes el cartel con la convocatoria y el concejal y el locutor lo confirmaron en el programa especial de fin de año de la emisora municipal.

Los presentadores y los políticos desde el balcón donde dieron las campanadas

El corto intervalo que tuvieron para todo fue suficiente. Más de un centenar de personas apagaron la tele de sus casas y se encaminaron un rato antes de la medianoche ante el Ayuntamiento. Desafiaron al frío, a la comodidad de estar en casa y a la incertidumbre de que sólo unos cuantos secundaran la propuesta. La recompensa fue comprobar que no estaban solos. Y para que no bajaran la guardia, desde un cuarto de hora antes, el “Power” y la “Turi”, como son conocidos popularmente en Rute, se encargaron de dar ambiente, acompañados de música propia de la Navidad. Eso sí, tanto ellos dos como los representantes públicos no dejaron de apelar al civismo para evitar incidentes y mantener la calle limpia.

Fue el único momento serio en ese rato de emotividad y algarabía con acento local. Y es que quienes renunciaron a las ventajas de estar a resguardo de la intemperie disfrutaron de unas uvas diferentes, con la gente más cercana. Hasta tuvieron la ventaja de recibir el año nuevo unos instantes antes que el resto de españolitos. Como el reloj del Ayuntamiento está un minuto adelantado, políticos y presentadores hicieron de la necesidad virtud. Recordaron que en Rute nos gusta adelantarnos a los grandes acontecimientos: Navidad, Carnaval… y ahora también año nuevo. Así se brindó y se tomaron las uvas en estas “campanadas piloto”. El próximo 31 de diciembre más y seguro que con más gente todavía.

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