María Caballero completa su trilogía sobre neuroeducación con la presentación de “Emoción y Razón en el Siglo XXI”

  • La investigadora ruteña culmina su trilogía “Es bueno saber aprender” con una obra centrada en la inteligencia emocional y el rigor científico

La Biblioteca Municipal de Rute se convirtió ayer en el escenario de la culminación de un ambicioso proyecto pedagógico. La doctora e investigadora ruteña María Caballero presentó el tercer y último volumen de su colección “Es bueno saber aprender”, titulado “Emoción y Razón en el Siglo XXI”. El acto, enmarcado en las celebraciones del Día del Libro, contó con la participación de la concejala de Cultura, Dolores Ortega, y la representante del colectivo cultural Artefacto, Aquilina Navarro. A diferencia de los métodos de estudio tradicionales, el nuevo libro de Caballero profundiza en las competencias y habilidades socioemocionales necesarias para prosperar en un mundo en constante cambio.

  • Según Caballero la educación debería basarse en la ciencia y no solo en ocurrencias

Durante la presentación, la autora destacó que no basta con memorizar contenidos; es imperativo desarrollar la resiliencia, la empatía y el autoconocimiento. El texto se organiza en cinco bloques clave que analizan la inteligencia emocional y el pensamiento crítico, herramientas que Caballero define como “esenciales para navegar un entorno de transformación constante”. Mientras que los dos primeros volúmenes se centraron en las funciones ejecutivas y los procesos cognitivos (como el método de estudio “2 x N”), este tercer libro cierra el círculo integrando la dimensión emocional.

Según explicó la autora ante un auditorio completo, el objetivo es que el alumno no solo “sepa estudiar”, sino que sea capaz de regular sus emociones para potenciar su aprendizaje y adaptación y “aprenda a aprender”. Durante una intervención marcada por la emoción de regresar a sus raíces, Caballero explicó que este libro no es un manual de estudio convencional, sino el cierre de un círculo que integra la ciencia con la calidez humana.

Según la autora “La educación debería basarse en la ciencia y no solo en ocurrencias”, criticando la falta de rigor científico en ciertas políticas educativas pasadas. Tras años de investigación, Caballero propone un modelo que responde a la caída en las competencias de razonamiento y lectura detectadas en informes internacionales como PISA. Uno de los puntos más destacados de su discurso fue la preocupación por la situación actual de las familias.

La autora señaló que el gasto en educación en los hogares se ha triplicado desde la pandemia, con un 30% de los alumnos dependiendo de clases particulares. Ante esta realidad, su obra busca democratizar el éxito académico ofreciendo herramientas de autogestión y autorregulación. Según Caballero, el objetivo es que el estudiante deje de decir “no valgo para estudiar” y desarrolle la resiliencia y el autoconocimiento necesarios para prosperar en un entorno incierto.

Por su parte, la concejala de Cultura y Educación, Dolores Ortega, agradeció a la autora el haber puesto su vasto conocimiento al servicio de la comunidad, destacando la generosidad de su propuesta pedagógica. Aquilina Navarro, de la asociación Artefacto, aportó la nota más personal al recordar las raíces familiares de la investigadora y cómo la pasión por el conocimiento fue una herencia directa de su abuelo, un lector empedernido que, pese a no haber tenido estudios formales, inculcó en su familia el valor del aprendizaje constante.

María Caballero, recientemente galardonada con el Premio EQAP a la Aportación de la Comunidad Científica 2026, concluyó subrayando que su método ya está siendo implementado con éxito por docentes y tutores. Con este tercer volumen, la autora reafirma su compromiso con un cambio metodológico en el aula donde la inteligencia emocional y el rigor científico caminan de la mano para formar no solo mejores estudiantes, sino ciudadanos más capaces y equilibrados.

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