-
Los datos documentales versan sobre su devenir histórico y distinguen entre abigarradas pinturas murales y otras de caballete con paralelismo con estampas de Hendrick Golzius

Óscar Gómez sobre su artículo publicado sobre la ermita de San Sebastián de Rute
Hace un par de semana apareció publicada la última investigación sobre patrimonio artístico llevada a cabo por el historiador de arte y ruteño, Oscar Gómez. De nuevo su estudio ha versado sobre la ermita de San Sebastián de Rute. En esta ocasión se trata aportar nuevos datos decorativos y pictóricos del barroco cordobés, y más en concreto de un barroco que, a su vez, es característico de la zona de la Subbética. La investigación ha sido publicada por la revista Escurialensia del Instituto de Investigaciones Históricas y Artística de San Lorenzo del Escorial (Madrid)
La ermita de San Sebastián de Rute supone uno de los exponentes artísticos más destacables de la Subbética y, según Oscar Gómez, es “una pequeña joya, en muchas ocasiones, desconocida”. Este historiador de arte, en los primeros estudios sobre dicha ermita se centró en la autoría del retablo y en las yeserías de este pequeño templo. En su nuevo estudio analiza y estudia la decoración pictórica, y las pinturas murales y de caballete que se encuentran en la ermita.
Noticias relacionadas
Oscar Gómez está muy satisfecho con lo que ha podido descubrir. En la contextualización histórica de la investigación que ha llevado a cabo, ha dejado constancia del origen, la época, la sociedad o la economía que había cuando se construyó la ermita. Para ello se ha basado, apunta Gómez, en las documentación e información recopilada por el Cronista de la Villa e historiador local, Bartolomé García. En relación a la propia ermita, Oscar Gómez, ha descubierto que la cofradía de San Sebastián se fundó en 1582 y que, con anterioridad, en 1559 en dicho lugar ya se ofrecían misas de difunto.
La ermita primitiva se encontraba en un lugar clave, era una de las puertas principales del municipio, y estaba al final de la muralla. Oscar Gómez ha recordado que “la figura de San Sebastián se asociaba a los santos que hacían huir de la peste”. Por eso se cree que con ese lugar estratégico de la ermita se “pretendía impedir que las epidemias entrasen en el municipio”. Además, se conoce que la ermita estaba aledaña a un hospital de caridad que podría haberse construido durante los años centrales del siglo XVI. El otro hospital de caridad que había en dicha época pertenecía a la cofradía de la Vera Cruz, estaba en los extramuros del pueblo y era de mayores dimensiones.
La cofradía de San Sebastián se extingue en torno al año 1735, y es en torno a mediados del siglo XVIII cuando se produce una remodelación del templo, con nuevo retablo, yeserías y destacada decoración pictórica. Por tanto, estamos ante una emita de estructura simple, austera, de materiales pobres, muy decorada y que ofrece una muestra importante del barroco cordobés.

En cuanto a las pinturas murales existen otros precedentes parecidos en la ermita de la Vera Cruz, las pinturas murales de San Sebastián son meramente decorativas y refleja figuras vegetales y algunos elementos arquitectónicos. Según ha podido constatar Oscar Gómez sólo en las lunetas de la ermita encontramos representaciones andróginas (unas cabecitas de querubines).
Las pinturas murales están realizadas al fresco y están muy bien conservadas.
En lo relativo a las de caballete, destacan nueve pinturas: seis se encuentran en la nave, una está en el prebisterio, y las otras dos obras restantes se hallan en el retablo. Los lienzos están insertos entre las yeserías y los frescos de la bóveda, formando un ejemplo de lo que se conoce como “quadri riportati”.
Un aspecto destacable de la investigación son los paralelismos encontrados entre la representación de las figuras de tres de los apóstoles (San Felipe, San Bartolomé y San Andrés, con tres grabados de Hendrick Goltzius, datados de 1598. Por tanto, se ha descubierto que el autor, que es desconocido, de éstas figuras del apostolado se inspiró en este artista de los Países Bajos.
En su conjunto, la decoración pictórica de la ermita incluye obras murales y de caballete del apostolado y que son fruto de la remodelación del siglo XVIII. No obstante, en la ermita también existe una pintura de la Virgen del Rosario que es anterior a dicha época. Se trata de una obra datada del siglo XVII, perteneciente a la escuela granadilla, y en la que la Virgen aparece rodeada de todos los misterios y de gran detallismo. También en el archivo de la Diócesis de Córdoba, Gómez, ha constatado que en la ermita aparece una pequeña pintura de San Felipe Neri que era uno de los titulares de una asociación, que había durante el siglo XVIII, que se llamaba “Escuela de Cristo”.
A juicio de Oscar Gómez, Rute debería abanderar, al igual que lo están haciendo Lucena o Priego, la adhesión a la petición de la Diputación de Córdoba para declarar el barroco de la Subbética como Patrimonio Material de la Humanidad. Tras sus investigaciones, el historiador de arte ruteño, también considera importante dar difusión y poner en valor estos hallazgos y que sean conocidos por cualquier escolar o estudiante del municipio.













