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A cuatro días del pregón y cinco de la procesión de la Virgen del Carmen, la escalinata de la fachada principal amaneció cubierta con pintura derramada

Actos vandálicos en Santa Catalina
A las puertas de los días grandes de las Fiestas Patronales, con Rute engalanado para recibir en la calle a la Virgen del Carmen, algún vándalo ha intentado deslucirlas. Apenas cuatro días antes del pregón y cinco de la procesión del 15 de agosto, este lunes la escalinata de la fachada principal de Santa Catalina amanecía con un aspecto poco acorde con estas fechas. El atrio que da acceso al templo estaba cubierto con pintura derramada sobre los escalones y parte de la reja. No hay que olvidar que la Patrona se encuentra allí desde su Traslado de finales de julio.
- El sacerdote considera que hay que denunciar porque vivimos en una sociedad con normas y leyes, en la que nos debemos al diálogo
El sacerdote Bernard Huamán, párroco in solidum de Santa Catalina junto a David Matamalas, ha apuntado que no creen que sea algo casual. También ha dejado claro que no se ha producido de forma accidental por algún trabajo ni de la parroquia ni del Ayuntamiento. Como puntualiza, aunque hubiera alguna tarea pendiente, es a todas luces ilógico que la hubieran emprendido de madrugada.
El sacerdote habla en todo momento de “derramamiento” de pintura. A diferencia del acto vandálico que sufrió en mayo la fachada lateral de San Francisco, esta vez no había ningún mensaje legible. Aun así, parroquia y Ayuntamiento han procedido a la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil. Bernard Huamán entiende que es el cauce adecuado, aun siendo consciente de que será difícil dar con quien esté detrás de tal vandalismo. No obstante, entiende que, como personas que vivimos en sociedad, “con normas y leyes”, nos debemos al “diálogo”.
Con ello, quiere decir que, si alguien quería expresar su disconformidad con alguna cuestión, se puede hablar; pero nunca recurrir a extremos “que perjudican al pueblo”. También con la denuncia, que abre la pertinente investigación, se intenta minimizar las suspicacias sobre posibles culpables. El párroco ha agradecido la predisposición del nuevo sargento de la Guardia Civil en Rute para personarse en la parroquia, así como de los operarios municipales que procedieron a la limpieza.
Nada más conocerse el episodio, se sucedieron en las redes los comunicados del Ayuntamiento y de las cofradías adscritas a Santa Catalina. También han sido muchos los fieles y particulares que han rechazado el acto vandálico. En esencia todos los textos coinciden en condenar unos hechos que dañan el patrimonio de Rute.
En la misma línea, el sacerdote insiste en que el templo es un bien del pueblo. Además de la ofensa religiosa, Huamán subraya el valor patrimonial de la parroquia. Con todo, está convencido de que un episodio así no va a empañar la celebración de las Fiestas Carmelitanas. Incluso ironiza con el hecho de que ahora la fachada principal de la iglesia se va a ver más limpia.








