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La actriz ha tomado de ella su carácter activo para canalizar sus inquietudes artísticas en unos tiempos difíciles

Recién estrenada su tercera temporada, “Sueños de libertad” se ha consolidado como la serie de ficción diaria más vista en la televisión nacional. Hay personajes que permanecen junto a la familia De la Reina desde el capítulo uno. Sin embargo, otros y otras tramas entran y salen con el cambio de temporada. Entre las incorporaciones que en la tercera han desembarcado en “la casa grande” o en “La Colonia” y sus inmediaciones, está la familia de Pablo Salazar. Lo curioso, e insospechado, es la inspiración ruteña del personaje de su esposa.
- La actriz también conoce Rute porque su madre vivió aquí hasta los veinte años
La actriz madrileña, y vasca de adopción, Itziar Atienza da vida a Nieves, la mujer de Pablo, en esta ficción ambientada en los alrededores de Toledo a finales de los años 50 del siglo pasado. Como tantas mujeres de la época, Nieves ha renunciado a su profesión de enfermera, pero da rienda cuando puede a sus inquietudes artísticas a través de la pintura.
Para componer su personaje, Itziar Atienza no ha indagado en otras series o películas, ni siquiera en la literatura. Ha encontrado un referente mucho más cercano. Según ha relatado en una entrevista para los diarios del Grupo Joly, le hizo ilusión que el personaje de Nieves pintara y tuviera esa afición por el arte. Ahí encontró un paralelismo con su abuela Felina, que vivió durante muchos años en Rute. La actriz explica que su abuela era madre de ocho hijos, muy tradicional, pero con el “dragoncillo” de la inquietud, la curiosidad, la renovación.
Felina falleció el pasado verano a los 93 años, pero la actriz no dudó en fijarse en una persona “que siempre estuvo aprendiendo”. Aunque, como tantas mujeres de entonces, dedicó mucho tiempo a cuidar a su marido y sus hijos, también buscó un hueco “para sí misma”. En la entrevista Itziar recuerda que su abuela, “siempre activa”, hasta se disfrazaba y creaba espectáculos con una mujer que trabajaba en su casa.
Los lazos de la actriz con Rute no acaban con Felina. Su propia madre vivió en el pueblo hasta los veinte años. Por eso, confiesa que cuando viene a Andalucía nota “ese vínculo con el pasado” de su familia. A pesar de que su profesión la ha llevado a vivir en muchas casas y empaparse de muchas culturas, asegura que siente nuestra tierra “muy cerca”.








