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Su presentador, José Julián Tejero, resaltó su sentido de servicio público, su gran devoción y su profundo sentir religioso
Hace tres años Eva Cobos subió al atril en la antesala de la Semana Santa de 2023 para presentar a su querido amigo José Julián Tejero. Ahora es ella quien recoge el testigo y quien ha tenido la oportunidad de exaltar a los titulares de la cofradía de Jesús de la Rosa y Nuestra Señora del Mayor Dolor, dos imágenes que han conformado parte de su patrimonio emocional y cofrade, desde su más tierna infancia. El presentador de la exaltadora, José Julián Tejero, agradecido por la confianza depositada, dijo que Eva es una mujer segura, íntegra, de principios, de raíces cristianas y de gran devoción hacia estos titulares.
- Eva Cobos pregonó la fe y reivindicó el legado cofrade y la cultura cristiana
Con ella, el presentador comparte su pertenencia al Coro de Romeros de la Virgen de la Cabeza, donde se conocieron y fraguaron una amistad que se ha prolongado durante décadas. Dentro del mundo cofrade, José Julián y Eva, junto a sus respectivas parejas, han compartido la experiencia de ser los Hermanos Mayores, en 2010, de Jesús de la Rosa y la Virgen del Mayor Dolor. Además, dijo Tejero, Eva fue una estudiante sobresaliente y que tras estudiar enfermería también se graduó en magisterio. Del mismo modo ha participado de la vida política local. Por todo ello, José Julián Tejero dijo que es “una mujer comprometida y con gran sentido de servicio público”.
La exaltadora agradeció las “hermosas palabras” de su presentador y añadió que, a ambos, también les une su amor por la “Morenita” y su pasión por la música. Pues, según dijo “entre cuerdas y compases han ido afinando sus vidas”. De igual modo, entre peregrinaciones y ensayos, pregonera y su presentador construyeron su historia dentro del mundo cofrade y recorrieron “cantando” caminos que “no se olvidan”. En esos momentos Eva recordó a Soledad Moreno, exdirectora del coro.
Por todo ello, Eva Cobos, en la noche del pasado sábado 21 de marzo, en San Francisco de Asís, no sólo exaltó a las imágenes titulares protagonistas de la noche, sino que pregonó la fe y reivindicó el legado cofrade y la obligación de custodiar la cultura cristiana que ha de transmitirse a las generaciones venideras. Por eso, en su condición de maestra considera que “los niños deben jugar a procesionar”, porque según dijo, “en el patio del colegio también se aprende a creer”.
Para la exaltadora, el Miércoles Santo, supone “la llegada del día soñado”. Con lirismo y gran sentimiento recordó el recorrido de pasión de Jesús de la Rosa y Nuestra Señora del Mayor Dolor, por las calles del pueblo, su paso por la Vera Cruz, su parada en Santa Catalina, donde les aguardan el Nazareno o la Borriquita; o cómo alcanzan el Monte Carmelo y las imágenes bajan hasta llegar a San Pedro. También Eva Cobos se detuvo en momentos como la subida del Cerro, el aroma que se respira ese día en el Barrio Alto o cómo “la gente contiene el aliento” cuando Jesús de la Rosa ofrece su bendición en el llano.
Durante la exaltación, hubo momentos muy emotivos y en los que las luces se apagaron para vivir, en silencio, la magia de la noche. Para ello se contó con la participación musical de Vicente Molina Pulido, al saxofón, Juan José Raya Caballero, al clarinete o su propio hijo, Adrián Pérez Cobos, al piano, quienes acompañaron en otros momentos del pregón. Además, Eva Cobos aprovecho para destacar la labor de la Junta de Gobierno, y de su presidente, Antonio Ortega, en particular. Concluyó su alocución deseando que “Rute sea un pueblo que cree, reza y ama”. Al finalizar, el presidente de la cofradía, Antonio Ortega, hizo entrega de una placa conmemorativa a ella y a su presentador.








