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Tras el pasacalles de malabares, gigantes y cabezudos, con la Agrupación Musical Santo Ángel Custodio, los hermanos Inmaculada y Jesús Siles accionaron el mando para inaugurar el pórtico
Un año más, el encendido del pórtico y el alumbrado extraordinario dio el pistoletazo de salida a la Feria Real de Rute 2025. Cuando en 2014 esta feria de agosto se reubicó en el cuarto sábado del mes, en lugar de una fecha fija, se añadió este acto para animar a la gente a acercarse al recinto del Paseo del Fresno. También se pensó en que fuera un personaje popular quien se encargara de accionar el mando para el encendido. Con el tiempo, lo habitual ha sido que lo haga un niño o una niña de la asociación Cuenta Conmigo. Para crear ambiente, un pasacalles de gigantes y cabezudos, con el acompañamiento de la Agrupación Musical Santo Ángel Custodio discurriría desde el Ayuntamiento hasta el Fresno.
Los cambios introducidos entonces incluyeron adelantar el día del niño a esta jornada previa. El conjunto cuajó y se convirtió primero en una noche de gran afluencia de público y a la larga en un día más de feria. En su esencia, esta estructura se ha mantenido con leves modificaciones. Así, este año se ha apostado por una jornada inclusiva, con la megafonía de las atracciones apagada durante las dos horas previas, para menores con trastornos como el autismo. La iniciativa, promovida por el concejal de Festejos, Manuel Luque, ya lleva un tiempo asentada en celebraciones como la Cabalgata de los Reyes Magos. Según el alcalde David Ruiz, la idea es incorporarla a otros eventos para crear conciencia en torno a estas necesidades especiales.
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También a la comitiva del pasacalles se sumó un grupo de malabares, patrocinados por el Ministerio de Cultura. Una vez en el Fresno, los pequeños encargados de accionar el mando para encender el alumbrado han sido este año los hermanos Jesús e Inmaculada Siles. Ambos confesaron sentirse nerviosos, aunque con la lógica ilusión. Su madre, María Dolores Ramírez, confirmó que, al recibir el ofrecimiento, tuvieron esos nervios, pero al mismo tiempo se mostraron “muy contentos” de asumir esta tarea.
Con el alumbrado encendido, todo estaba ya a punto para que la gente disfrutara con la triple oferta, al margen de las atracciones. A la Caseta Municipal y la Caseta de la Juventud, se suma la novedad de que la feria de día dispone de un espacio propio. El alcalde reiteró que esa reubicación en la calle Nuestra Señora de la Cabeza, junto al Llano, ha creado mucha expectación. Además, aunque la ola de calor ha dado una tregua, los toldos acondicionados en la zona contribuyen a refrescar el ambiente.
David Ruiz felicitó al responsable de Festejos por estas innovaciones introducidas en la feria. También mencionó la adquisición “en propiedad” de nuevos aseos para esta feria y para futuros eventos. Por eso, instó a quien acuda al recinto a disfrutar de forma responsable, cuidando este mobiliario urbano. Su compañero Manuel Luque apeló a esa responsabilidad y apuntó que la línea de trabajo es comprar más recursos de este tipo, ya que a la larga compensa el coste del alquiler.
El edil apuntó que el objetivo es mejorarlo todo “poco a poco”, cada año con pequeñas pinceladas nuevas. En este sentido, se cuenta con una actuación estelar como la de “La Húngara”. Pero él en concreto tiene mucha confianza depositada en la aceptación de la feria de día. Su deseo es que la disfrute tanto el público local como personas de la comarca que se acercan en estos días. Asimismo, recordó que hay mucha gente que en su momento tuvo que irse de Rute, ha vuelto para las Fiestas Patronales y aún están aquí “y quieren recordar esos tiempos y disfrutar de su pueblo”.
Por su parte, el portavoz socialista, Antonio Ruiz, que acudió a la inauguración junto a otros compañeros de partido y del resto de la Corporación, remarcó que son días de disfrutar. Para ello, la feria representa el mejor escenario. Ruiz cree que la decisión tomada en su momento, respaldada de forma unánime por el pleno municipal, fue un acierto. Todo el mundo había comprobado que cuando las fechas anteriores fijas, del 24 al 28 de agosto, caían entre semana la feria quedaba “muy deslucida”. El hecho de que ahora caiga en fin de semana permite acudir y que se acerquen visitantes de fuera, de manera que es “un atractivo más” para Rute.







