El mes de mayo que acabamos de despedir no ha sido un periodo cualquiera en el calendario de Rute; ha sido una demostración de dinamismo, riqueza identitaria y del potencial de superación que definen a nuestra villa. A lo largo de estas semanas, nuestro municipio ha vibrado en una confluencia perfecta de fervor social, efervescencia cultural y trascendencia política.
En el plano político e institucional, mayo ha dejado huellas que marcarán el rumbo de la gestión local a corto y largo plazo. Las urnas autonómicas del pasado 17 de mayo hablaron con claridad en los colegios ruteños, reflejando una alta participación ciudadana que superó la media andaluza y otorgó un respaldo mayoritario al Partido Popular, ensanchando la brecha con el arco socialista. Paralelamente, la actividad en el Consistorio demostró que el debate democrático sigue su curso a un año de las próximas elecciones municipales. Destacar, la unanimidad alcanzada en el pleno ordinario del mes de mayo tanto para el merecido nombramiento del escritor y magistrado Francisco de Paula Sánchez Zamorano como Hijo Adoptivo de la Villa, y la aprobación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) municipal tras dos años y medio de intensas negociaciones. También en dicha sesión plenaria se dio luz verde para aumentar el presupuesto para la limpieza viaria y, por ende, mejorar un servicio que continúa siendo uno de los caballos de batalla del actual equipo de Gobierno.
No obstante, la política es solo el armazón de un pueblo cuya verdadera alma reside en sus calles, sus tradiciones y su tejido social. Rute se ha vuelto a ratificar este mes como uno de los pueblos con mayor tradición floral. El extraordinario doblete conseguido en los certámenes de patios, con el Patio de Aurora Sánchez alzándose con el primer premio provincial y el “Patio con Duende” que regenta Anselmo Córdoba, logrando el oro comarcal de la Subbética, no es fruto del azar, sino del mimo diario de nuestros cuidadores. Estos rincones mágicos no solo atraen al turismo, sino que ahora se fusionan de forma brillante con las artes escénicas gracias al ciclo “Cultura entre Patios”, una oferta pública de la concejalía de Cultura accesible, que llena de música y teatro nuestros rincones más bellos y que permite que los vecinos y vecinas podemos disfrutar de estos lugares tan emblemáticos.
Esta vitalidad cultural se ha complementado con citas de gran calado intelectual, como la magistral lección de historia del doctor José Calvo Poyato en un Círculo de Rute abarrotado, que nos recordó las duras lecciones de las epidemias del siglo XVII y el valor de conocer el pasado para comprender nuestro presente.
Una oferta cultural que en el último año se ha visto reforzada por el colectivo de “La Eklétika” que ha celebrado su primer aniversario en el último fin de semana del mes. Asimismo, la mirada al futuro económico y turístico se consolida con orgullo a través de la presentación de las segundas jornadas de “Gastro Rute”, que no han hecho más que empezar. Se trata de una ambiciosa apuesta hostelera y empresarial coordinada por Ernesto Hernández, que cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento y la Diputación, y que busca dignificar y poner en valor el talento culinario. Además, con estas jornadas gastronómicas se aspira a servir de aliciente para posibles y futuros proyectos relacionados con el sector de la restauración
Con todo, lo que verdaderamente engrandece a un pueblo es su calidad humana. Mayo en Rute es sinónimo de fe y de fraternidad en torno a las Fiestas de la Virgen de la Cabeza. Ni la inoportuna lluvia deslució los días grandes de una romería urbana que cumplió casi cinco siglos de devoción ininterrumpida, demostrando que el sentimiento de “Mayo, Morenita y Rute” es un vínculo inquebrantable. Esa misma devoción popular se traduce en empatía y acción cuando la situación lo requiere. Lo vimos el 12 de mayo, cuando la asociación “Positívate” alzó con valentía la voz en el Día Mundial de la Fibromialgia para visibilizar el dolor crónico y reclamar un abordaje científico multidisciplinar contra el estigma. Y lo hemos vuelto a constatar en el cierre del mes, con la movilización de todo el pueblo, su tejido asociativo, con la peña Los Rahamantah o el Club Ciclista, y su tejido empresarial, con industrias como Cruzber, en apoyo a la asociación “Kilómetros de Esperanza”. El inicio de la “Vuelta a Andalucía 24h sin parar” desde el Paseo Francisco Salto es el vivo reflejo de que, en Rute, el deporte y la solidaridad también pedalean juntos en la carrera contra el cáncer infantil.
Por tanto, nuestro municipio ha despedido un mes de mayo intenso, a ratos complejo, pero indiscutiblemente fructífero. Los éxitos florales, el dinamismo gastronómico, y la imbatible respuesta solidaria de la ciudadanía configuran el retrato de una sociedad que no se conforma con ver pasar el tiempo, sino que lo protagoniza con paso firme hacia el porvenir. Y nosotros nos alegramos de haber estado ahí para poderlo contar.
¡DESTACAMOS!







