Estimado lector, el pasado día 27 de septiembre se conmemoró el Día Mundial del Turismo. El Ayuntamiento organizó una serie de actividades con el objetivo de promocionar el turismo local. Sin embargo, las propuestas presentadas dejaron mucho que desear, especialmente para un municipio de la talla de Rute, reconocido como Municipio de Interés Turístico Andaluz desde 2020. La jornada incluyó una ruta senderista al entorno del Canuto, visitas a los museos locales y la entrega de distintivos del Sistema Integral de Calidad Turística en Destinos (SICTED) a algunos establecimientos del municipio. Aunque estas actividades tienen un valor, se echa en falta una oferta más ambiciosa y variada que esté a la altura de las expectativas que el reconocimiento turístico de Rute exige.
La ruta senderista, aunque atractiva por el entorno natural que rodea el Canuto, considero que no es la opción más acertada. En primer lugar, la subida es compleja y no es apta para toda la población. En segundo lugar, contamos con opciones que deben ser puestas en valor como la ruta circular del Pamplinar, que ofrece unos paisajes de película. De nuevo el patrimonio natural local queda relegado, perdiendo la oportunidad de aprovecharlo al máximo. En cuanto a las visitas a los museos locales, si bien son siempre una opción interesante, ya es parte de la oferta diaria del municipio, lo que no supuso un verdadero valor añadido o atractivo especial para una fecha tan señalada. También debemos reseñar que legalmente, es decir según la Legislación de Museos de Andalucía, en Rute solamente contamos con dos museos debidamente registrados.
Rute, con su riqueza cultural, su patrimonio histórico y su conocida industria del anís y los dulces, tiene mucho más potencial del que el programa del Día Mundial del Turismo mostró. En este sentido, la entrega de distintivos SICTED fue quizá el punto más relevante del día, ya que reconoce el esfuerzo de los empresarios locales por mejorar la calidad del servicio turístico, pero la falta de una estrategia innovadora por parte del Ayuntamiento fue evidente. En lugar de apostar por actividades diferenciadoras o por nuevas propuestas que resalten la identidad del municipio, el programa se limitó a ofrecer un itinerario que, aunque correcto, no destaca. La celebración de este día es siempre una buena oportunidad, que de nuevo volvemos a perder cayendo en la rutina, hay que innovar.
Si analizamos los datos turísticos anuales, que por cierto son accesibles a toda la población, podemos comprender que este sector está vivo y con buena salud a pesar del inmovilismo. En octubre comenzará la campaña turística navideña, sin embargo, poco o nada habrá cambiado respecto a años anteriores. El turismo rural se encuentra en un buen momento, algunos municipios cercanos como Zuheros o Iznajar saben sacarle partido a su patrimonio y se encuentran constantemente innovando. Rute mientras tanto queda regazado, aupado solamente por su industria agroalimentaria, quizás deberíamos de apoyar a este sector ofreciendo al visitante más excusas por la que visitarnos.
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