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La coincidencia del aplazamiento del acto lúdico con el besamanos a la Morenita y en plena jornada dominical llenó de gente las inmediaciones de San Francisco durante todo el día

Las Fiestas de Mayo han tenido este año en Rute un final más participativo si cabe que de costumbre. Como es habitual, el día 31 se echaba el cierre con la Fiesta de la Realeza de la Virgen. Sin embargo, la celebración ha contado en esta ocasión con una serie de alicientes. El primero ha sido la coincidencia en domingo. Ello animó a mucha gente a acudir a dicho besamanos a la Morenita en el tramo matinal. Desde hace algo más de una década ya no se ciñe como antaño a la tarde. Esta vez, al no ser día laborable, propició que mucha gente se acercara a estar con la Virgen de la Cabeza por la mañana. Ese intervalo discurrió entre las once y media y la una de la tarde, es decir, hasta el comienzo de la misa.
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Otro aspecto que contribuyó a que en el Llano hubiera más gente tenía que ver con el acto que organiza en el sábado previo al segundo domingo de mayo la Asociación Cultural Morenita Reina de Rute, en colaboración con el Ayuntamiento. El mal tiempo de esos días, con bajas temperaturas, viento e incluso posibilidad de lluvia, hizo que se aplazara al último día del mes. Visto con perspectiva, la decisión fue un acierto, puesto que la meteorología era diametralmente opuesta. El calor invitaba a disfrutar con atracciones como el cañón de espuma. Para ello, había que contribuir con un kilo de alimentos no perecederos a beneficio de Cáritas.
La coincidencia del acto lúdico y el tramo matinal del besamanos llenó la Plaza Nuestra Señora de la Cabeza de gente. Tras una breve pausa a mediodía, la jornada continuó en la sobremesa con el clásico acto de pasar por el manto de la Morenita a los niños y niñas nacidos en Rute en el último año. A continuación, llegaría la segunda parte del besamanos, en su horario de siempre.
En la recta final, se dio la mano con el concierto de la Banda Municipal en la plaza, ante las puertas de San Francisco. Entre la media docena de piezas interpretadas no faltaron los himnos clásicos de la Virgen. Junto a ellos, se tocó “Al sonar de una campanilla”, una de las dos marchas que se han incorporado este año al repertorio.







