Cuatro ciclistas culminan en Rute el reto de Kilómetros de esperanza y bike al límite Cruz

  • La meta coincidió con el Día de la Bicicleta, organizado por la Peña Rahamantah, y una gran fiesta colectiva en beneficio de la investigación de los tumores cerebrales pediátricos.

El proyecto solidario “Kilómetros de Esperanza y bike al límite Cruz” ha culminado con un rotundo éxito su andadura por la geografía andaluza, teniendo a la localidad cordobesa de Rute como epicentro de su salida y de su emocionante meta. Los ciclistas Nicolás Zúñiga, Carlos Pérez, Manuel Barrero y Fabián Corpa han completado un desafío extremo de casi 1.500 kilómetros pedaleando por carreteras, caminos y vías verdes, superando noches en vela, caídas y las inclemencias del tiempo, con el único objetivo de dar visibilidad y recaudar fondos para la investigación de los tumores cerebrales pediátricos.

La llegada de los corredores tuvo lugar el pasado sábado 6 de junio, al Paseo del Fresno, y se hizo coincidir de forma festiva con la celebración del Día de la Bicicleta, una cita tradicional organizada por la Peña Rahamantah. La jornada derivó en un gran evento lúdico en el que el pueblo de Rute se volcó por completo, aunando el espíritu deportivo con el compromiso social. El alcalde de Rute, David Ruiz, mostró su orgullo y admiración ante la gesta de los ciclistas quienes “han sido capaces de aguantar muchas horas pedaleando”

Asimismo, el regidor quiso agradecer la implicación de la Diputación de Córdoba, de los coordinadores de la asociación, Nicolás Zúñiga y Patricia Castro, y la presencia del pequeño Pedro y sus padres, auténticos motores de esta iniciativa. Por su parte, desde el área de Deportes del Ayuntamiento. el concejal Francisco Jesús Fernández, destacó la masiva colaboración vecinal y de los clubes ciclistas locales, como el Club Ciclista Ruteño, remarcando que “todo lo que se va a recaudar en la barra va destinado íntegramente a la investigación”, en concreto para el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica (IMIBIC)

Los verdaderos protagonistas de la hazaña no pudieron ocultar su emoción al bajarse de la bicicleta. Desde la organización de “Kilómetros de Esperanza” su presidente y uno de los ciclistas implicados, Nicolás Zúñiga subrayó el éxito de haber fusionado sanidad y educación en este reto, destacando cómo se ha volcado la comunidad educativa. Según dijo “llegar a un colegio y ver la mirada y la sonrisa de esos niños nos daba un chute de energía que nos hacía olvidar el calor y nos daba fuerzas para hacer otros doscientos kilómetros más” Además, Zuñiga asegura que los talleres de sensibilización realizados en los centros también han sido muy fructíferos

Los ciclistas reconocieron la dureza del trayecto, pero insistieron en que el esfuerzo cobraba sentido gracias a los más pequeños. Según los ciclistas el calor y la noche daban respeto, pero su barrita energética, su recovery, era la mirada de esos niños al llegar a cada escuela. Simbólicamente, y a través de una mascota tejida de crochet, han llevado a estos niños afectados por la enfermedad en cada kilómetro. Por eso, Carmen Zafra, aprovechó, también, para animar a tejer más mascotas que, una vez entregadas a la asociación, serán vendidas y cuyos beneficios también irán para la investigación del cáncer infantil.

La meta no solo fue deportiva, sino también cultural y festiva. Diversos colectivos y grupos musicales locales quisieron sumarse a la causa actuando de forma totalmente altruista para amenizar la jornada. Los asistentes pudieron disfrutar del ritmo de la batucada Arte Samba y de las actuaciones de los grupos Childish y Cuatro Caños, o el Coro de Romeros “La Morenita”.  A ellos se sumaron decenas de voluntarios, camareros y personal de cocina que atendieron la barra solidaria de manera desinteresada, demostrando que cuando se trata de apoyar la investigación médica infantil, Rute no escatima en esperanzas ni en kilómetros de solidaridad.

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