Artefacto incita a la reflexión sobre la pérdida y la memoria histórica a través de la cámara

  • La II Noche de Cortos trae el estreno de “¿Está Javi?” y “La chimenea”, dos adaptaciones de Isabel Delgado sobre un relato corto y una historia real

“La chimenea” recrea la historia real de los padres de Aquilina Navarro, en el contexto de la represión franquista del 36

Enero se ha despedido en el plano cultural con una nueva e imaginativa propuesta de la asociación Artefacto. La II Noche de Cortos no fue una mera continuación o repetición de la primera. Fuera del CEMAC Pintor Pedro Roldán hacía frío y viento, pero el público llenó el salón de actos, atraído por la llama creativa de la asociación. A la espera de cerrar el círculo de Peligrosa Mente, la faceta audiovisual se ha volcado en los dos últimos años en este formato que ha dado un salto cualitativo y cuantitativo.

El elenco que participa en las dos obras saludó al final de la proyección
  • Si en la primera edición aparecía el humor, en la segunda entrega prima lo dramático

De las dos obras de esta entrega, sólo una, “¿Está Javi?”, es un corto propiamente dicho. La segunda, “La chimenea”, encaja, con su media hora larga de duración, en los parámetros del mediometraje. No es la única novedad de esta segunda entrega. Como hace un año, los guiones corresponden a la presidenta de Artefacto, Isabel Delgado. Pero, en lugar de ser originales, son adaptaciones. En el corto partió de un relato de su compañero de Artefacto Antonio López. En “La chimenea”, ha adaptado la historia real de los padres de otra compañera de la asociación, Aquilina Navarro.

Hay otra diferencia. Si en los tres cortos de la primera edición el humor aparecía incluso en las situaciones más dramáticas, en la segunda queda poco espacio para las risas. Con ese punto de vista más dramático han intentado abordar “temas importantes del día a día”. Así, “¿Está Javi?” recrea “un drama familiar” donde se mezclan “el dolor, la culpa y la rabia”. A partir de “la pérdida” se invita a reflexionar sobre las cosas que se van aplazando para un momento que no llega nunca o lo hace de la forma no deseada.

En cuanto a “La chimenea”, como señaló Aquilina Navarro, resulta emotivo ver en imágenes la historia vivida por sus padres y que ella tantas veces había escuchado en su casa. Se da la circunstancia añadida de que el papel de su madre lo interpreta la propia hija de Aquilina, que de esta forma encarna a su abuela real. La trama se retrotrae a 1936, a comienzos de la Guerra Civil, con el telón de fondo de la represión franquista, muy presente en pueblos como Rute y que sufren los protagonistas de cerca. Junto a esa opresión, se plasma el daño de los prejuicios, el estigma y las habladurías, incluso el peso de la tradición, más latente en núcleos rurales o pequeños.

Isabel Delgado confiesa que está muy satisfecha del resultado final. Entre las dos obras, suman un elenco de unos treinta actores y actrices no profesionales, además del equipo técnico, que han facturado un producto de calidad. A ello añadió en su intervención el agradecimiento a quienes de un modo u otro han colaborado en esta segunda entrega de ficción audiovisual. Tras su estreno en el CEMAC, ya se pueden ver en el canal de YouTube de Artefacto.

Deja un comentario