- La actividad se incluye dentro del ciclo “Mujeres en Marzo” y ha contado con la colaboración de los colegios y algunos voluntarios de taller de cocina Ana Rosa Rojas
En el marco del ciclo de actividades “Mujeres en Marzo”, organizado por la concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Rute, el taller de cocina realizado con los escolares del municipio se ha convertido en un espacio de convivencia intergeneracional donde alumnos y alumnas de primaria han cambiado los libros por las sartenes. Bajo la dirección de profesionales y voluntarios del Taller de Cocina de Ana Rosa Rojas, el alumnado participa en una jornada práctica diseñada para romper estereotipos de género y promover hábitos alimenticios sanos.
- Según Ortega buscan romper estereotipos de género y promover hábitos alimenticios sanos
La actividad ha contado con la presencia de la concejala de Igualdad y Educación, Dolores Ortega, quien ha destacado la importancia de esta iniciativa coordinada entre los centros educativos, Ana Rosa Rojas y la Asociación de Mujeres Horizonte. Con esta iniciativa se pretende, ha dicho Ortega, que “los niños aprendan de los mayores y viceversa”. Además, se trata de una experiencia única donde la convivencia y el aprendizaje práctico sirven para “reforzar los valores de igualdad que debemos trabajar a diario”, señaló la edil durante la visita a las instalaciones.
El turno para el alumnado de Ruperto Fernández Tenllado ha tenido lugar hoy miércoles 25 de marzo. El menú del día, diseñado específicamente para el paladar infantil, pero con un enfoque nutritivo, estaba compuesto por manzanas caramelizadas al horno con hojaldre y una ensaladilla básica. La responsable del taller, Ana Rosa Rojas, ha explicado que se han realizado adaptaciones en las recetas tradicionales, como la eliminación de ingredientes que suelen generar rechazo en los más pequeños (como el pimiento rojo), para asegurar que disfruten del proceso y del resultado final.
Para Rojas “la igualdad se demuestra trabajando juntos” y qué mejor, afirmó, que “un lugar como la cocina para dar ejemplo”. Igualmente, la actividad también busca motivar a los niños a “comer de todo” de una forma divertida y competencial, apunta Rojas. De hecho, la jornada se engloba dentro del Programa de Hábitos de Vida Saludable que desarrolla el colegio Ruperto Fernández. Según la maestra, Purificación Reina, de esta forma se trabaja “una educación integral que trasciende las aulas y fomenta la salud, la autonomía y la equidad desde la infancia”.
Uno de los puntos más emotivos de la jornada ha sido la participación de antiguos profesionales de la pastelería ruteña, ya jubilados, que se han sumado como “maestros pasteleros” voluntarios. Estos expertos han compartido sus secretos con los alumnos de tercero de primaria, aportando un valor añadido de tradición y oficio a la actividad.








