Juan Carlos Molina:
Un
pleno extraordinario celebrado el viernes 6 de septiembre
acordó por unanimidad de todos los partidos políticos
la acogida del ayuntamiento de Rute al plan financiero de
la Junta de Andalucía gracias al cual la deuda que
mantiene el consistorio con los bancos se verá reducida
en un 45% dentro de cinco años, periodo en el que
el ayuntamiento ruteño abonaría esta cantidad
a un consorcio a crear por los ayuntamientos beneficiarios.
El procedimiento se basa en la cancelación por parte
de la Junta de los préstamos que el ayuntamiento
soporta actualmente por esa cantidad (330 millones de pesetas)
con los bancos, y que automáticamente pasaría
a deberse al consorcio con el consiguiente beneficio en
lo que a intereses principalmente se refiere.
Del análisis técnico que esta iniciativa supone
pueden desprenderse varias ventajas e inconvenientes, según
se ha informado desde la intervención municipal;
por un lado el ayuntamiento dejaría de recibir anualmente
de los tributos del Estado algo más de 396.000 euros
(66 millones de pesetas), cantidad que corresponde a pagar
al consorcio cada año para la cancelación
de esa deuda. Ahora bien, el gran inconveniente vendría
dentro de tres años, periodo a partir del cual el
ayuntamiento comienza a hacer frente a operaciones de crédito
estipuladas con los bancos mediante el procedimiento de
carencia, y esta carencia finaliza en el periodo 2005/06,
es decir, que el resto de la deuda total habría que
comenzar a pagarlo junto a la nueva cantidad asumida mediante
este plan de la Junta.
La principal ventaja la encontramos en que el ayuntamiento
de Rute va a ahorrarse en los próximos años
90 millones de pesetas de intereses (541.000 €) más
las subvenciones que reciba por parte de la Diputación
Provincial de Córdoba al acogerse a este nuevo plan,
pero tendrá que hacer frente a las cláusulas
de cancelación anticipada de varios préstamos
bancarios, y devolver las subvenciones recibidas para hacer
frente a esos préstamos.
Así las cosas, los mandatarios locales habrán
de elaborar y estudiar el próximo presupuesto anual
contando con nueve millones de pesetas mensuales y no con
los quince que hasta ahora recibe de los tributos del Estado,
y hacer frente además a unos préstamos que
comienzan a ser efectivos dentro de tres años.
Teniendo en cuenta que la estructura presupuestaria local
es muy reducida, los actuales representantes públicos
en el ayuntamiento de Rute tendrán que llegar a acordar
una serie de medidas tendentes a la contención del
gasto que de no cumplirse en el futuro podría llegarse
a una situación bastante problemática, pudiéndose
llegar a suspensión de pagos, poniéndose entonces
en peligro los gastos obligatorios como nóminas y
los propios plazos bancarios, lo que originaría unos
intereses desorbitados.
Teniendo en cuenta esta serie de riesgos, PSOE, IU, PP y
PA aprobaron por unanimidad la acogida a este plan financiero,
y este mismo lunes tiene lugar una reunión para tratar
de llegar a acuerdos concretos encaminados a elaborar las
medidas a tomar para hacer frente a todo este entramado
financiero.
La futura gestión económica se presenta bastante
austera a la vez que esperanzadora para el ayuntamiento
de Rute.