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| Lydia y Belén quedaron en el podio por encima de sus rivales de La General de Granada |
08/01/10 15:00
RADIORUTE.COM
A pesar de que casi todas las competiciones han parado durante las fechas navideñas, no ha sido el caso del tenis de mesa. En los días finales de 2009, del 26 al 30, se disputaba en Ayamonte, en Huelva, el campeonato de Andalucía. Las categorías abarcaban desde benjamín hasta senior. Hasta allí se trasladaron las jugadoras de Rute, que de nuevo coparon los primeros puestos del podio. Las jóvenes ruteñas además se enfrentaron a otras de más edad y categoría superior: el objetivo principal sigue siendo que acumulen partidos y cojan experiencia. De ahí que se aprovechara la opción que ofrece el torneo de que cualquier jugador pueda inscribirse en categorías superiores (no sucede igual al revés). De esta forma, en algunos casos se han llegado a enfrentar a jugadoras cinco o seis años mayores. En este sentido, Diego Arcos recuerda que en tenis de mesa esta mezcla de categorías, y a veces hasta de sexos, es “bastante frecuente”.
En total, Lydia Arcos, Belén y Carmen Henares se han traído para Rute diez medallas. Entre ellas, cabe destacar las dos logradas por la pequeña Carmen Henares, ya que suponen sus dos primeros trofeos. A diferencia de su hermana mayor y de Lydia, Carmen no participa aún en liga y, por tanto, no posee el mismo ritmo de competición que sus compañeras. Para José María Henares, teniendo en cuenta que no juega en igualdad de condiciones, el balance es “muy satisfactorio”, porque empieza a estar “entre las mejores”.
Por categorías, en senior han sido segundas por equipos y terceras en dobles; en cadete, Lydia ha sido campeona individual y por equipos con la prieguense Paula Bueno, y Belén subcampeona por equipos con Laura García. En infantil llegó el triunfo que probablemente más satisfacción ha dado, ya que derrotaron por equipos al todopoderoso club de La General de Granada, que cuenta con la que está considerada la mejor jugadora de España. En esta misma categoría, Lydia quedó tercera en individual. En alevín, Belén fue campeona como individual y subcampeona por equipos, junto a su hermana Carmen. Por último, en individual de benjamín, Carmen quedó tercera.
El ritmo de partidos fue, pues, intenso en esos cuatro días. Cada una disputó en torno a 25 encuentros. De hecho, Lydia asegura que confeccionaron “un cuadro previo” para hacerse una idea de cuándo les podía tocar en cada categoría. Belén añade que los partidos estaban mezclados, de modo que se podía jugar uno en infantil y recién terminado otro en cadete. Ambas coinciden en lo positivo de enfrentarse a chicas mayores, puesto que se juega “mucho más relajado”.
A pesar de esta trayectoria, sus padres y entrenadores siguen reivindicando más apoyo para poder continuar. En concreto, Diego Arcos calcula que para llevar adelante su proyecto necesitarían unos diez mil euros anuales. Actualmente, del Ayuntamiento de Rute reciben dos mil y esperan reunirse con los responsables municipales para duplicar esta cantidad, y el resto buscarlo a través de algún patrocinador. Según Arcos, el progreso de estas niñas pasa de forma “prioritaria” por fichar algún jugador, jugadora o entrenador de primer nivel “porque sus rivales los tienen”. De esta forma, tendrían un equipo en Rute compitiendo en división nacional. Si no consiguen ese objetivo, “aun siendo excelentes los resultados, las niñas se quedarán atrás”.
Junto a los éxitos deportivos, con sus triunfos se está dando a conocer el nombre de Rute. Muchos pueden considerar el tenis de mesa un deporte minoritario. Para Diego, en cambio, lo que están consiguiendo las niñas sólo se entiende en el contexto de este deporte. Y pone un ejemplo: clubes como Linares, “con cincuenta jugadores y un presupuesto de setenta u ochenta mil euros”, no han logrado ni una sola medalla en estos campeonatos. Es, por tanto, “dificilísimo y algo se estará haciendo bien”. De hecho, antes Rute sonaba “por su anís o sus mantecados, pero no por el tenis de mesa, y ahora se sabe dónde está”.