El maestro francés Patrick Tranquart asesora a los profesionales de la Escuela de Alta Decoración

 

Patrick Tranquart, Roberto Fiorelli y Manuel García, junto a un grupo de alumnos de la Escuela

ic AUDIO: Patrick Tranquart

A la amplia nómina de maestros que forman a los profesionales de la Escuela de Alta Decoración de Rute (Aldecort) se ha sumado un colaborador de lujo. En las instalaciones de Aldecort se ha contado con la presencia del francés Patrick Tranquart, considerado uno de los mejores maestros artesanos del estuco-mármol a nivel mundial. Para Manuel García, gerente de Aldecort, que fue en su día alumno de Tranquart, es “un lujo” seguir formándose a las órdenes del artista francés. En concreto, la idea es que le trasmita los últimos conocimientos adquiridos y luego él pueda desarrollarlos en la escuela.

García ya fue alumno suyo, aunque considera que le punto de unión entre ambos es “la gran vocación por los oficios tradicionales”. En principio, se establecería una cadena donde el gerente de Aldecort se empaparía del saber del maestro francés. Posteriormente, trasladaría estos conocimientos al resto de profesionales de la Escuela, y éstos a su vez se encargarían de los diferentes cursos. A largo plazo, se ha contemplado la posibilidad de que el propio Tranquart desarrolle estos cursos formativos en Aldecort.

Junto al francés, también ha venido el italiano Roberto Fiorelli, discípulo y colaborador suyo, que además ejerce de traductor. Tranquart se ha mostrado “gratamente sorprendido” del nivel que ofrece la Escuela ruteña, no sólo por “la comodidad” de sus instalaciones, sino por “el buen ambiente” que se respira. En suma, las condiciones de trabajo le parecen “excelentes”, así como el material de trabajo del que disponen los alumnos.

Para el maestro, la gama de técnicas aprendidas es muy amplia. Sin embargo, siempre existe “un componente creativo” que hay que estimular en los alumnos para que se conviertan en auténticos maestros de la alta decoración. No hay que olvidar que se trata de un sector en continua evolución y renovación. Por eso, y puesto que la industria “tiene sus límites”, la decoración necesita de “la sabiduría y la mano personal” del artista. Es ahí, asegura, donde la definición de la palabra artesano “recupera toda su nobleza”. En su opinión, la clave para que esta creatividad surja es “la curiosidad” continua.