La Asociación de Pintores de Málaga visita Rute para conocer el trabajo formativo de Aldecort
Hace ahora cuatro años veía la luz en Rute la Escuela de Alta Decoración, Aldecort. El proyecto, liderado por Manuel García, nacía con la idea de convertirse en una escuela de formación especializada en alta decoración. De hecho, ahora mismo es el único centro de Formación Profesional Ocupacional homologado por la Junta de Andalucía. En él se imparten cursos subvencionados para desempleados, y también otros dirigidos a profesionales del sector. Su apuesta pasa por ofrecer programas formativos totalmente novedosos, en los que se incorporan las nuevas tecnologías de manera que estos alumnos sean capaces de desarrollar su propio proyecto decorativo. En el caso de quienes ya son profesionales, se trata muchas veces de gente con una dilatada experiencia en el mundo de la pintura, pero que tienen que reciclarse en un sector en continua y constante renovación.
En este contexto hay que enmarcar la visita que el pasado sábado 8 de noviembre realizaron los integrantes de la Asociación de Empresarios Pintores de Málaga (AEPIMA) a las instalaciones de Aldecort en Rute. La visita incluyó una amplia sesión teórica, para dar a conocer las últimas técnicas que empiezan a implantarse. Juan Rodríguez, presidente de AEPIMA, confesaba que se habían quedado “anonadados” con las infraestructuras de la escuela. En el aspecto meramente formativo, Rodríguez comentó que tiene conocimiento de que algunos particulares imparten clases, “pero una escuela como Aldecort no existe en toda España”. Consciente de esta revolución que se está experimentando, también reivindica la vigencia de la pintura tradicional, con técnicas “que ya se aplicaban hace cincuenta años, pero con materiales diferentes”.
Para el vicepresidente Antonio Díaz, la formación “no está a la altura de la demanda”. Ya no se requiere sólo pintar, sino decorar, “y para ello se precisa de unos profesionales que respondan a lo que el mercado solicita”. Es ahí donde sitúa a Aldecort como “un puntal” en Andalucía. El campo de aprendizaje es tan amplio que cree que hasta los profesionales “parten de cero”. En opinión de Antonio Rodríguez, vocal de la asociación, la evolución de las prácticas manuales que ellos aprendieron a las nuevas técnicas desarrolladas por las empresas se está viviendo “a pleno rendimiento”. En definitiva, piensa que las nuevas generaciones tienen mucha suerte, “y lo que ellos tienen que hacer es poner en marcha su creatividad”.
Por su parte, Manuel García calificó de “digno de admiración” que personas con esta trayectoria apuesten por el reciclaje y la formación. Además, en época de crisis aventura que serán “los mejor formados” los que puedan abrirse paso. Ahora bien, hay que entender este reciclaje como “punto de arranque” para competir con las exigencias. De cara a satisfacer esta demanda, el hecho de que sea la única escuela homologada de Andalucía hace, paradójicamente, que las instalaciones empiecen a quedarse pequeñas.
De hecho, Aldecort es responsable de divulgación y aplicación de productos de alta decoración para nueve empresas de referencia en el panorama nacional e internacional. Para ello, el equipo de formadores ha de ser al mismo tiempo docentes y alumnos si quieren ponerse al día en todo lo que va surgiendo. Según García, este reciclaje interno es lo que hace de Aldecort “un centro pionero”, y advierte que en el momento en que se confíen y no se actualicen llegará “la desintegración” de la escuela.